
Campaña #EllasCultivanElCambio
12 octubre, 2026Mientras este 15 de octubre se celebrará de nuevo el “Día Internacional de las Mujeres Rurales”, la desigualdad en la titularidad de las explotaciones, las dificultades de acceso al empleo y a los recursos perpetúan su doble discriminación: por ser mujeres y por desarrollar su proyecto vital en el ámbito rural.
La Encuesta sobre la Estructura de las Explotaciones Agrícolas del INE, actualizada en 2025 con datos de 2023, muestra cómo las mujeres representaban el 29,05 % del total de titulares de explotaciones agrícolas en España. Ese mismo año, las mujeres constituían el 30,17 % de las personas titulares de explotaciones agrícolas en propiedad, mientras que su porcentaje entre quienes tenían explotaciones en régimen de arrendamiento era del 25,09 %. Además, a octubre de 2026, el número de explotaciones de titularidad compartida asciende a 1.663 frente a las 30.000 inscripciones esperadas en el momento de la promulgación de esta figura jurídica.
Por su parte, el empleo por cuenta ajena refleja también estas brechas. Según el Ministerio de Trabajo y Economía Social, la tasa de empleo femenino es de 51,6% frente al 60,6% de los hombres. Igualmente, a pesar de que las mujeres tienen menor presencia en el mercado laboral, ellas soportan un 28% de la parcialidad frente al 19,7% de los hombres. Estas, entre otras diferencias, sostienen la brecha salarial ya que las mujeres cobran salarios alrededor de los 1.000€ mientras los hombres lo hacen alrededor de los 1.600€.
Una contribución que va más allá de la agricultura
Las mujeres desempeñan un papel fundamental en el desarrollo económico, social y ambiental del medio rural. Su participación en la agricultura y la ganadería, el emprendimiento, la conservación del patrimonio cultural y la prestación de cuidados contribuye al desarrollo de las zonas más despobladas, así como a la incorporación de una perspectiva diversa y sostenible.
Además, las mujeres tienen un papel esencial en el mantenimiento de los servicios y de las redes comunitarias. Su participación en asociaciones, organizaciones locales y proyectos de innovación permite responder a necesidades sociales y promover nuevas oportunidades, especialmente en territorios afectados por la despoblación y el envejecimiento.
Pese a esta aportación, parte de su trabajo continúa siendo poco visible, especialmente cuando colaboran en explotaciones familiares sin disponer de un reconocimiento profesional o económico equivalente al de otros miembros de la unidad familiar. A ello se suman las dificultades para conciliar la vida laboral y personal, la menor disponibilidad de determinados servicios públicos y las barreras para acceder a financiación, formación y puestos de decisión.
El reto no consiste únicamente en aumentar el número de mujeres que trabajan en el campo, sino también en garantizar que dispongan de derechos, recursos, reconocimiento y oportunidades en condiciones de igualdad.
La campaña #EllasCultivanElCambio se enmarca dentro del proyecto Alicia Activando la Igualdad, que forma parte del Programa Estatal FSE+ de Inclusión Social, Garantía Infantil y Lucha contra la Pobreza que está cofinanciado por el Fondo Social Europeo + (2021ES05SFPR003) y cuenta con el apoyo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.

