
Campaña #ImpulsarLaCorresponsabilidad
20 marzo, 2025
Corresponsabilidad social en los cuidados
22 marzo, 2025Durante las últimas décadas la participación de las mujeres en el mercado laboral ha ido aumentando paulatinamente. El paradigma en el que ellas se dedican únicamente al trabajo doméstico y de cuidados ha cambiado. Este cambio, no se ha visto compensado con una mayor participación de los hombres en el ámbito privado, por lo que supone un desequilibrio que genera una múltiple jornada para las mujeres.
Composición de la triple jornada
- Trabajo remunerado. Participación en el mercado laboral. Acceso a remuneración, desarrollo personal y profesional.
- Tareas domésticas. Cocinar, limpiar, comprar, planificar, etc. Una vez finalizada la jornada laboral, las mujeres cargan en mayor medida con estas tareas. Según la última Encuesta Europea de Condiciones de trabajo, la media de horas diarias dedicadas por hombres a estas tareas es de 2 horas 35 minutos, mientras que para las mujeres es de 3 horas y 42 minutos.
- Cuidado de menores y personas dependientes. El cuidado de hijos o la atención a personas del entorno familiar con dependencia, supone una tercera jornada para las mujeres. La maternidad y la paternidad son grandes experiencias vitales, pero que no suponen el mismo esfuerzo para ambos. En cuanto al cuidado de hijos o nietos, los hombres dedican 2 horas y 42 minutos diarios, mientras que las mujeres dedican 4 horas y 25 minutos.
Consecuencias de la triple jornada
Este desequilibrio en el reparto de tareas supone consecuencias sociales, laborales, físicas y psicológicas para las mujeres. Ellas se ven abocadas a relegar a un segundo plano su desarrollo personal y su carrera profesional. Esto conlleva aceptar trabajos con menores jornadas o que demanden menos atención para poder atender el resto de obligaciones.
El estudio «Valoración económica de los cuidados a las personas mayores dependientes y su impacto en la generación sándwich» elaborado por el Observatorio Mujer, Empresa y Economía del Área Metropolitana de Barcelona, revisa el panorama actual de los cuidados informales en Cataluña. En el mismo se refleja que un 32% de las mujeres que se dedican al cuidado de personas dependientes de manera informal se ven obligadas a dejar su empleo.
Desde el punto de vista del emprendimiento, estas limitaciones suponen una merma en la capacidad de adaptación en los negocios liderados por mujeres. Así, la falta de tiempo para atender las necesidades del emprendimiento aparece como uno de los principales motivos de fracaso empresarial en mujeres cuidadoras principales.
Por otro lado, la atención a estas tareas supone una carga mental y estrés. Así, tal como refleja el informe «La cuenta de los cuidados» elaborado por Intermon Oxfam, las mujeres califican como mala su salud mental en un 15,3% frente al 9,2% de los hombres.
Vías de cambio
El cambio de paradigma se dirige hacia la concepción de cualquier persona adulta como potencial cuidadora. Así se reconocerán y flexibilizarán progresivamente los derechos de conciliación para todas las personas trabajadoras, independientemente de su género. Debe potenciarse así la lucha contra los estereotipos que instauran los roles de género y que conllevan un reparto desigual de tareas y derechos.
Igualmente, se hace necesario mantener el foco en la mejora de derechos de las personas trabajadoras del hogar y de cuidados. La valoración de estas tareas debe mejorar tanto en el ámbito privado como en el profesional.
Puedes acceder a la fuente original de la noticia a través de los siguientes enlaces: «La triple jornada», «Generación Sándwich», «Madres emprendedoras»
La campaña #ImpulsarLaCorresponsabilidad se enmarca dentro del proyecto Alicia Activando la Igualdad, que forma parte del Programa Estatal FSE+ de Inclusión Social, Garantía Infantil y Lucha contra la Pobreza que está cofinanciado por el Fondo Social Europeo + (2021ES05SFPR003) y cuenta con el apoyo del Ministerio de Derechos Sociales.

