
Campaña #SMIparaCerrarLaBrecha
18 febrero, 2026
Ámbitos feminizados poco valorados
21 febrero, 2026La brecha salarial es un fenómeno multifactorial. Esta problemática puede ser abordada desde distintas perspectivas y a través de diferentes políticas y acciones estratégicas sobre el mercado laboral. Focalizando en los sueldos más bajos y el fenómeno conocido como “suelos pegajosos”, el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) se ha verificado como una herramienta efectiva contra la brecha salarial.
Teorías y argumentos
Al revisar los datos entre los años 2010 y 2019 se comprueba que el porcentaje de mujeres afectadas (o beneficiarias) por el SMI era, de manera constante, al menos el doble que el de los hombres. Desde aquí, se trata de un hecho objetivo que las subidas del SMI benefician en mayor medida a las mujeres, puesto que son quienes tienen mayor presencia en este rango salarial.
Como contrapartida, se argumenta la potencial destrucción de empleo consecuencia del incremento del SMI. Se argumenta que si los salarios fijados están alineados con la productividad (competitivos en el mercado) este incremento produciría que se destruyesen muchos de estos puestos de trabajo. De esta forma, se reduciría la brecha salarial de género pero, a su vez, aumentaría la brecha en afiliación, ya que la destrucción de empleo produciría un mayor impacto en las mujeres, más vulnerables en el mercado laboral.
Evidencia objetiva
En el año 2023 se mantiene por encima el porcentaje de mujeres que cobran el SMI respecto al de los hombres. Esta diferencia se invierte y aumenta paulatinamente a medida que se escala en el rango salarial:
Desde el año 2010 se han impulsado incrementos del SMI, destacando el realizado en el año 2019 que pasó de 736€ a 900€ brutos mensuales. Esto supuso una subida de 164€ (22,28%). En relación con los argumentos explicados en el anterior apartado, el siguiente gráfico muestra la evolución de la afiliación segregada por sexos, mostrando también la evolución del importe del SMI:
Aprendizajes y expectativas
Tras los datos expuestos queda patente el beneficio del incremento del SMI sobre la brecha salarial de género. Es evidente que se trata de una problemática compleja y que se ve afectada por múltiples factores del mercado laboral y del tejido productivo, pero debe tenerse en cuenta como potente herramienta para el trabajo desde el feminismo y el ámbito sindical.
El salario mínimo actual supone un 66% del salario medio de las mujeres. Esto supone una mejora, pero España continúa sin cumplir el mandamiento de la Carta Social Europea, que indica que el SMI debe alcanzar el 60% de la media salarial de todas las personas trabajadoras. Existen, por tanto, dos vías de actuación. Los poderes ejecutivo y legislativo deben trabajar por cumplir el mandato de la Unión. Por su parte, ara atacar otros niveles de la brecha salarial, es necesario el impulso del diálogo social, utilizando la subida del SMI como impulso para el incremento y la eliminación de las brechas en salarios superiores.
Puedes acceder a la fuente original de la noticia en los siguientes enlaces:
Subida Salario Mínimo. Ministerio de Trabajo y Economía Social
El SMI gana terreno: su alza proporcional duplica la del sueldo medio femenino
El SMI como instrumento reductor de la brecha salarial de género. NET21
Encuesta Estructura Salarial INE
Publicación realizada en la campaña #SMIparaCerrarLaBrecha, enmarcada en el proyecto Alicia Activando la Igualdad, que forma parte del Programa Estatal FSE+ de Inclusión Social, Garantía Infantil y Lucha contra la Pobreza que está cofinanciado por el Fondo Social Europeo + (2021ES05SFPR003) y cuenta con el apoyo del Ministerio de Derechos Sociales.



