
Mujeres víctimas de explotación laboral
26 enero, 2026
EPA 4º trimestre 2025
2 febrero, 2026Las mujeres, en general, padecen de mayores dificultades para el acceso y el mantenimiento en el mercado laboral. Su tasa de actividad es más baja y el paro soportado para las activas es superior a las cifras alcanzadas por los hombres. Igualmente, los contratos a tiempo parcial o temporales tienen mayor incidencia en ellas que en los hombres. Se manifiesta también una brecha salarial estructural que implica que la hora de trabajo de una mujer sea más barata que la de un hombre.
Estas dificultades y vulnerabilidades se acentúan cuando, además, se suma la discapacidad. Los datos demuestran que las mujeres con discapacidad son doblemente discriminadas: por ser mujeres y por ser discapacitadas.
Brechas en Europa y España
A nivel Europeo, según el Foro Europeo de la Discapacidad, la tasa de ocupación de las mujeres con discapacidad alcanza el 48,1%, mientras que la de los hombres llega al 53,7%. En España, de los 271.765 contratos realizados a personas con discapacidad en 2024, el 41% correspondieron a mujeres. Esta cifra se encuentra por debajo de la alcanzada por las mujeres sin discapacidad que asciende al 46%, según datos recogidos por Odismet, procedentes del Servicio Estatal Público de Empleo.
De las 841.000 mujeres con discapacidad en edad laboral, únicamente el 26,8% tiene un contrato. La tasa de paro alcanza el 22,4%, siete puntos por encima de la media para personas sin discapacidad, y el 56,3% lleva más de un año desempleada.
Además de que las mujeres discapacitadas sean contratadas en menor medida que los hombres en las mismas circunstancias, sufren condiciones más precarias en el mercado laboral, dado que desarrollan en mayor medida la jornada a tiempo parcial. Un 25,5 % de ellas tienen contratos a tiempo parcial frente al 10,7 % de los hombres.
La brecha salarial agrava la situación: ganan 8.710 euros menos al año que los hombres con discapacidad, una diferencia del 8,89%. Además, el 30,6% enfrenta riesgo de pobreza, y el 64,9% permanece fuera del mercado laboral, evidenciando barreras sistémicas.
Falta de perspectiva de género
La constatación de estas brechas supone la evidencia de una mayor vulnerabilidad de las mujeres con discapacidad. En este sentido, a pesar de que la legislación laboral actual cuenta con indicaciones y cuotas específicas sobre la contratación de personas con discapacidad, la misma no incluye una perspectiva de género. Es necesario implementar una visión que tenga en cuenta las brechas en empleo, salarios, formación y diversidad de capacidades.
Pero, a esta cuestión discriminación doble se une un tercer factor como es la dificultad de acceso al mercado laboral. Como se ha señalado con anterioridad, la primera traba está en la propia entrada al mercado de trabajo y una vez que consiguen acceder, el salario obtenido se aleja de la media salarial de las personas trabajadoras. Por lo tanto, el colectivo de las mujeres con discapacidad tiene que superar tres brechas para poder acceder a una retribución adecuada. En primer lugar, la brecha de la inactividad; superada esta barrera deben obtener una retribución que supere otras dos brechas, la intrínseca por ser mujer y la segunda, incrementando la primera, por tener una discapacidad.
Planteando soluciones
Como se ha mencionado, la norma laboral recoge la obligación de reservar un porcentaje de los puestos de trabajo para personas con discapacidad en el mercado ordinario en empresas de más de 50 trabajadores. Además, en el empleo protegido este porcentaje asciende al 70 %. Actualmente los instrumentos legislativos tienen como principio programático la implantación de la perspectiva de género en las medidas de protección a la discapacidad. Sin embargo, los datos reflejan la necesidad de incluir cláusulas específicas.
Además, es preciso que se incluyan medidas adecuadas para promocionar su permanencia en el mercado de trabajo a través de la negociación colectiva o los planes de igualdad.
Por último, otro elemento importante es la programación de la prevención de riesgos con perspectiva de género, que siempre es precisa y más en este contexto donde se deben establecer las medidas dirigidas a un colectivo especialmente sensible.
Puedes acceder a la fuente original de la noticia en los siguientes enlaces:
Casi la mitad de las mujeres con discapacidad en la UE está fuera del mercado laboral
Empleo y discapacidad. Un análisis en perspectiva de género.
Fundación ONCE. El 44% de las personas en edad laboral con discapacidad en España son mujeres
El observatorio de Igualdad y Empleo es una acción de divulgación que forma parte del Programa Estatal FSE+ de Inclusión Social, Garantía Infantil y Lucha contra la Pobreza que está cofinanciado por el Fondo Social Europeo + (2021ES05SFPR003) y cuenta con el apoyo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.

