
Campaña #TrabajadorasyEmpleadas
30 abril, 2025
Actualidad de las brechas de género en el empleo
2 mayo, 2025La participación de las mujeres en el mercado laboral ha aumentado paulatinamente en las últimas décadas. Observando la evolución desde el año 2002, pasan de 7.751.500 a 11.513.900 mujeres activas en el mercado laboral según la Encuesta de Población Activa.

Mientras tanto, su participación en el ámbito doméstico y los cuidados ha permanecido sin alteración. Por ello, las mujeres soportan múltiples jornadas que les vienen impuestas por el sistema actual. La triple jornada está compuesta por:
Trabajo remunerado + Tareas domésticas + Tareas de cuidados a menores y personas dependientes.
Lo que la sociedad le exige a las mujeres
El imaginario colectivo exigía a las mujeres ceñirse a su papel de madres y amas de casa. En la actualidad, se les reclama que desarrollen su vida personal y profesional sin desatender los anteriores roles. Esta sobrecarga no se ve compensada con el apoyo social e institucional necesario. Así, las mujeres soportan mayor temporalidad, parcialidad y precariedad en el empleo. La tasa de actividad femenina cae con la maternidad y vuelve a descender a partir de los 55 años por el cuidado de personas dependientes.
Con la maternidad, por ejemplo, la brecha se amplía a medida que crecen las familias. La realización de horas extra por parte de los padres aumenta, mientras que la presencia de las mujeres en el empleo disminuye. Además, aunque la legislación se ha modificado igualando los permisos de paternidad y maternidad, hombres y mujeres realizan distinto uso de los mismos. Ellas utilizan el permiso sin interrupciones, mientras ellos lo dividen en diferentes periodos. El estudio “El uso del tiempo de los padres durante el permiso de paternidad: ¿cuidado de niños u ocio?” identificó que estos intervalos coincidieron en gran medida con el periodo estival de verano y con el Mundial de Fútbol de 2022. Ello evidencia que los cambios legislativos deben ser acompañados y apoyados por acciones de educación y sensibilización, ya que por sí solos no son efectivos para erradicar las desigualdades.
Consecuencias de la falta de igualdad
Como consecuencia, uno de los perfiles más visible en el paro de larga duración es el de mujeres entre 45 y 55 años con una vida laboral irregular debido al cuidado de hijos y personas mayores. Estas situaciones suponen también parte de los motivos que originan la brecha salarial, concluyendo en un acceso desigual a pensiones que perpetúa la feminización de la pobreza.
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Publicación realizada para la campaña #TrabajadorasyEmpleadas con motivo del de las personas trabajadoras, dentro del marco del proyecto Alicia, activando la Igualdad, financiado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, el Ministerio de Trabajo y Economía social y cofinanciado por la Unión Europea.

